La evaluación forma parte integral del diseño curricular y de las prácticas educativas que se derivan de aquél. Pero no existe un solo tipo de evaluación, ni existe un solo aspecto a evaluar.
La decisión de qué y cómo se evalúa constituye uno de los aspectos más críticos y complejos del proceso de diseño y del propio seguimiento del aprendizaje.
La orientación de ésta especialidad es el desarrollo de competencias. Por lo tanto, los criterios de evaluación que se expresan en la rúbrica de cada semana corresponden a los contenidos de la competencia que se trabaja.
Estos cinco criterios provienen del enfoque por competencias y a cada uno corresponden indicadores y escalas de evaluación propios. Las “evidencias” son los aspectos observables en los trabajos elaborados que dan cuenta del dominio, o no, de las competencias.
Cognitivo-conceptual
Se refiere a los contenidos teóricos que se trabajan en el estudio de la literatura proporcionada.
Se evalúa en los textos elaborados, en la literatura consultada y comentada.
Comunicacional
Se refiere a la construcción de sentidos compartidos en el foro.
Se evalúa el foro.
Manejo de información
Se refiere al análisis y procesamiento de información.
Se evalúa en los productos elaborados y en el foro.
TecnológicoSe refiere al desempeño en la plataforma y a la manipulación de los programas Word y Excel.
ActitudinalSe refiere a la calidad y oportunidad de las intervenciones, a la observancia del protocolo de comunicación, a los compromisos de trabajo con los compañeros, entre otras actitudes.
NOTA: Es importante que, tanto tutores como particiántes conozcan la rúbrica de evaluación de la semana antes de iniciar el plan de trabajo, a fin de que tomen en cuenta los criterios con los cuales será evaluado el desempeño.